
Momentos amargos.
Momentos de tensión.
Momentos que se clavan hasta en el corazón.
Razón para ninguno, sin razón para los dos.
La tensión… flotando en el ambiente.
La culpa la tienes tú, la culpa la tengo yo.
Los nervios se apoderan del momento.
Una voz más alta que otra, el corazón late y late.
Tu no me quieres, Yo si que te quiero.
Que si, que no, que fuiste tu, que no fui yo.
Yo no dije eso, si lo dijiste tú.
Palabras hirientes, sin sentir, ni pensar.
¿Porque tiene que pasar?... será cosa del azar.
La cara es un poema, los músculos se contraen.
Palabras que salen como bocanadas de fuego.
Fuego quemando todo lo que se cruza en su camino.
Dolor profundo que nubla… amor, cariño, o amistad.
Reproches sin ton ni son, sin sentido ni razón
Uno que pierde, el otro… para mí que también.
No se sabe si esta bien, mal, o regular.
Solo…
Que tantos momentos dulces se olvidan…
por una discusión, sin ton, ni son.
Por eso yo, intento no discutir jamás.
Prefiero… una sonrisa, un te quiero o un beso.
Momentos de tensión.
Momentos que se clavan hasta en el corazón.
Razón para ninguno, sin razón para los dos.
La tensión… flotando en el ambiente.
La culpa la tienes tú, la culpa la tengo yo.
Los nervios se apoderan del momento.
Una voz más alta que otra, el corazón late y late.
Tu no me quieres, Yo si que te quiero.
Que si, que no, que fuiste tu, que no fui yo.
Yo no dije eso, si lo dijiste tú.
Palabras hirientes, sin sentir, ni pensar.
¿Porque tiene que pasar?... será cosa del azar.
La cara es un poema, los músculos se contraen.
Palabras que salen como bocanadas de fuego.
Fuego quemando todo lo que se cruza en su camino.
Dolor profundo que nubla… amor, cariño, o amistad.
Reproches sin ton ni son, sin sentido ni razón
Uno que pierde, el otro… para mí que también.
No se sabe si esta bien, mal, o regular.
Solo…
Que tantos momentos dulces se olvidan…
por una discusión, sin ton, ni son.
Por eso yo, intento no discutir jamás.
Prefiero… una sonrisa, un te quiero o un beso.
...Carlos Ortiz V...
2 comentarios:
Dos no discuten si uno no quiere... pero a veces es muy díficil acallar una opinión, aunque no sea lo que uno desea oir. La clave está en nunca faltar al respeto, no perder las formas y no forzar el cambio de opinión, simplemente respetar.
Un saludo Carlos.
Pues si tienes mucha razón....
Dos no discuten si uno no quiere.
Pero no te parece que la solución es la de no discutir?.
A mi en lo particular con la persona que estoy agusto me encanta discutir... unas veces con razón..(la mayoría, jajaj) y otras sin razón pero como tu dices con muchisimo respeto. Nadie es propietario de la razón absoluta.
Un beso labios de papel y gracias por tu comentario.
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